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Antes de la caída viene el orgullo

Antes de la caída viene el orgullo

Antes de la caída viene el orgullo. Salmo 138:6 Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Y al igual que Dios nosotros vimos también que nos fastidian las personas orgullosas. Por lo contrario sentimos esa clase de atracción hacia los humildes, pero el orgullo es como el mal aliento. Todo mundo se da cuenta de eso, excepto el que lo tiene, y por eso varios de ellos no pueden dejar atrás el orgullo.

Entonces para dar a conocer lo que es el orgullo vamos a hacer unas pequeñas comparaciones. Con lo que es la humildad, entonces empecemos. El humilde es una persona agradecida, cuando una persona es agradecida. Se da cuenta que es por gracia y él dice que no se lo merece y eso a su vez lo lleva a la gratitud. En cambio el orgulloso, es ingrato, esto quiere decir que él piensa que merece más de lo que tiene por eso nunca da gracias.

Qué tiene el humilde también es una persona segura de sí mismo, el orgulloso por su parte es una persona insegura. El humilde se ha aceptado, pero el orgulloso se ha acomplejado. El humilde tiene una alta autoestima y por lo tanto el orgulloso tiene una baja autoestima.

Juan el Bautista

El humilde sabe ponerse a un lado para que el otro reciba la gloria. El mejor ejemplo para esto es Juan el Bautista, cuando llegó Jesús, Juan el Bautista se puso a un lado. Juan 3:30 dijo él debe de tener cada vez más importancia y yo menos. El humilde se pone a un lado y en cambio el orgulloso es un igualado se cree igual a Dios y eso fue lo que le sucedió al Diablo.

El humilde reconoce lo que Dios le ha dado a otros, se lo hace saber, los alaba. En cambió el orgulloso, le cuesta hablar bien del triunfo de otros. Todo el tiempo se compara con otros y si alguien es superior a él lo critica.

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Ustedes son sabios


Ustedes son sabios

Dice en Santiago: Ustedes son sabios y entienden los caminos de Dios. Demuéstralo viviendo una vida honesta y haciendo buenas acciones. Pero si tienes envidias amargas y ambiciones egoístas, en el corazón curan la verdad con jactancia y mentiras. Pues la envidia y el egoísmo no forman parte de la sabiduría que proviene de Dios. Dichas cosas son humanas y demoníacas. Entonces nosotros podemos tener un pensamiento pero si está rodeado de amargura o envidia de antemano sabemos que no viene y Dios.

Ustedes son sabios

La envidia es el resultado de compararte con otra persona, desear tener lo que él tiene. Sentir esa rabia que te come por dentro porque esa persona tiene más de lo que tú tienes. Esa rabia que se siente te hace poner en contra de esa persona, en contra de dios y en contra de ti mismo.

No seas ambicioso

Tampoco es pensamientos de Dios si tenemos Pensamientos de forma ambiciosas. Obviamente en los planes de Dios está y no superemos, por lo tanto hay que tener retos y desafíos. Tener ambiciones, el problema es que no tenemos una ambición egoísta donde el único beneficiado serás tú mismo. Porque cuando Dios nos mira nos ve como un apoyo hacia todo,no sólo a beneficio de él. La sabiduría que proviene del cielo, es ante todo una y también ama la paz, obviamente otro pensamiento que viene directamente de Dios que si quiere realizar algo que lleve a la paz.

Tienes de realizar algo bien hecho que ayude a más de una persona, pero si el propósito es guerra, pelea, pleitos, eso quiere decir que no vienen en la palabra de Dios. Siempre es amable y dispuesta a ceder ante los demás, un sentir que ofenda a otra persona me lastimé a la misma quiere decir que no viene de Dios. Incluso cuando este pensamiento nos beneficia a nosotros.

Parte 1 Recibe la palabra de Dios

Parte 6 Los impulsos que Dios otorga